Cabezo del Plomo: el poblado con más de 5.000 años en Mazarrón
A pocos kilómetros de la costa de Bolnuevo, en las estribaciones de la Sierra de las Moreras, se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Región de Murcia.
La ocupación del Cabezo del Plomo se sitúa entre finales del IV milenio y mediados del III milenio antes de nuestra era. Hablamos de un asentamiento que se desarrolló hace aproximadamente 5.000 años.
El lugar reunía varios recursos importantes: tierras apropiadas para la agricultura, posibilidades para la ganadería y la caza, proximidad al mar para la pesca y el marisqueo, además de agua subterránea, piedra para construir y recursos minerales en el entorno.
No era, por tanto, una ubicación elegida al azar.
Era un lugar desde el que una comunidad podía desarrollar diferentes actividades y aprovechar los recursos que ofrecía el territorio.
Uno de los primeros poblados fortificados de la Región
Uno de los elementos que hacen especialmente importante al Cabezo del Plomo es su sistema defensivo.
La zona habitada ocupaba alrededor de 3.200 metros cuadrados y estaba protegida por una muralla que cerraba principalmente los sectores sur y oeste, mientras que las propias características del cerro ofrecían protección por los lados norte y este.
La documentación municipal describe una muralla de aproximadamente metro y medio de altura, con espacios defensivos y bastiones distribuidos a lo largo de su recorrido.
Su existencia convierte al yacimiento en un testimonio excepcional de la evolución de las comunidades prehistóricas del sureste peninsular.
De hecho, el Ayuntamiento de Mazarrón señala al Cabezo del Plomo como el primer poblado amurallado documentado en la Región de Murcia.
Las casas donde vivieron sus habitantes
Dentro del recinto se han documentado estructuras domésticas de planta circular.
En el interior de las viviendas se han encontrado diferentes objetos relacionados con la vida cotidiana, entre ellos puntas de flecha y útiles de sílex, además de objetos de adorno elaborados con materiales como conchas, hueso y piedra.
Estos restos permiten imaginar una comunidad estable, organizada y capaz de desarrollar diferentes actividades para garantizar su subsistencia.
Se estima que en el poblado pudieron vivir entre 70 y 80 personas, basándose en las estructuras documentadas y en las características del asentamiento..
Según la información municipal, el poblado estuvo habitado durante aproximadamente 500 años.
Eso significa que varias generaciones nacieron, vivieron y murieron en este mismo lugar.
Durante siglos, aquellas personas desarrollaron su vida cotidiana en este cerro situado entre las montañas y el Mediterráneo.
El tholos: una tumba colectiva
En la zona baja del asentamiento se conserva una estructura funeraria conocida como tholos.
Se trata de un tipo de construcción megalítica utilizada como espacio de enterramiento colectivo. Turismo Región de Murcia describe el monumento como una estructura de planta tumular, con una cámara funeraria y sin corredor de entrada.
Los enterramientos se realizaban sucesivamente en el interior de la cámara.
La presencia de esta estructura funeraria junto al poblado ofrece una de las claves más interesantes del yacimiento: no estamos únicamente ante los restos de unas viviendas, sino ante el testimonio de una comunidad con formas organizadas de vida y de enterramiento.
Las excavaciones arqueológicas
El Cabezo del Plomo comenzó a ser estudiado arqueológicamente de forma sistemática durante el siglo XX.
Las excavaciones fueron realizadas por el Departamento de Arqueología de la Universidad de Murcia, bajo la dirección de la arqueóloga Ana María Muñoz Amilibia, durante diferentes campañas desarrolladas entre 1979 y 1985.
Aquellos trabajos permitieron documentar las estructuras que hoy ayudan a conocer cómo estaba organizado el asentamiento y cuál fue su evolución.
Décadas después, el yacimiento recibió la máxima protección patrimonial dentro de la legislación regional.
En 2006, el Consejo de Gobierno de la Región de Murcia declaró el poblado eneolítico del Cabezo del Plomo Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica.
El Cabezo del Plomo no es solo un yacimiento arqueológico. Es una ventana abierta a una de las etapas más antiguas de la historia de Mazarrón.
Características del Cabezo del Plomo
- Época: Neolítico final – Calcolítico
- Cronología: Finales del IV – mediados del III milenio a. C.
- Superficie habitada: 3.200 m²
- Tipo de asentamiento: Poblado fortificado
- Elementos conservados: Muralla, viviendas circulares y tholos funerario
- Protección: Bien de Interés Cultural (Zona Arqueológica)
- Ubicación: Sierra de las Moreras, Mazarrón

